jueves, 29 de septiembre de 2016

BIBLIOGRAFÍA ESENCIAL SOBRE LUISA SIGEA DE VELASCO.

En esta bibliografía que presentamos, allí donde hay acceso actual a través de internet, queda reflejado, para facilitar su acceso a interesados y estudiosos, pues nuestro propósito es que se estudie la vida y obra de esta ilustre taranconera por cuantas más personas mejor.


Manuscritos.-

Epistolarios.-

  • Cartas de Loysa Sigea en español y latín, dirigidas a Pablo III, Felipe II y Joannes, preceptor del príncipe heredero de España, don Carlos. Localización: Londres, British Library, signaturas: Add.9939, ms. misc., s. XVI.
  • Dos cartas a Alvar Gómez de Castro, en latín. Localización: BNE, signaturas: ms. 18673 (R176), s. XVIII, misceláneo, fács. 7.
  • Epístolas. Localización: BNE, signaturas: P.V. Fol. C35, nº 98, ms. autógrafo de Antonio Puigblanch, s. XIX in.; localización: BNE, signaturas: 18672 (X215), ms. misc., s. XIX.
  • Luisa Sigea de Velasco. Algunas cartas y poesías. Localización: Catálogo de la Biblioteca selecta de D. Gaspar de Guzmán, signaturas: D. II, fol. 72.

Ediciones.-

  • Duarum virginum colloquium de vita aulica et privata. 1552.
  • Syntra Aloysiae Sygaeae Toletanae aliaque eiusdem ac nonnullorum praeterea virorum ad eamdem epigrammata, quibus accessit Pauli III. P.M. epistola de singularis eius doctrina ac ingenii praestantia. Tumulus eiusdem ab Andrea Resendio et Claudio Monsello concinnatus. París: Dionysius a Prato, 1566 ; localización: British Library, signaturas: 11408 f.42

 

  • Dialogue de deux jeunes filles sur la vie de cour et la vie de retraite (1552). Sauvage, Odette (ed.). París: Presses Universitaires de France, 1970.

Bibliografía crítica.-

A

lunes, 26 de septiembre de 2016

Epicedio 02. JERÓNIMO CARDOSO LUSITANO. EPICEDIO A LUISA SIGEA TOLEDANA.

Fata quod incusas, quod questibus aethera pulsas
Luctisonis, Sigeae pater uenerande, quos istos
Cum gemitu laceras canos lacrimisque eueros
Perfundis uultus, merito facis ipse nec ullus
[5] Arguerit, si quanta tuae iactura senectae
Contigerit uel quanta tuo sit corde sagitta
Praefixa expendet. Nulli, post saecula mille,
Saeuius illatum uulnus nec acerbiuis unquam.
Heu, heu! Si longi repetatur temporis ordo,
[10] Tam multis animi donis et corporis auctam
Quis natam amisit, qualis tua, confer auorum
Si libeat natas, nullam non labe notatam

viernes, 23 de septiembre de 2016

EL POEMA SYNTRA.

Es en Portugal donde Luisa escribirá las obras que hoy conocemos de ella.

Este poema, titulado “Syntra” fue escrito antes de 1.546, pero impreso en París veinte años después, ya fallecida, en 1.566 (Syntra Aloysiae Sygaeae Toletanae aliaque ejusdem ac nonnullorum praeterea virorum ad eamdem epigrammata, quibus accessit Paulli III P. M. epistola de singulari ejus doctrina ac ingenii praestantia ; tumulus ejusdem ab Andrea Rosendio et Claudio Monsello concinnatu. Paris: Denis du Pré 1566), por diligencia de Jean Nicot, embajador de Francia en Portugal de 1.559 a 1.561, a requerimiento de su padre Diego Sigeo, que mediante una carta fechada el 1 de octubre de 1.561[1], le daba traslado del mismo poema y le rogaba que lo imprimiese. Nicot le envió a Diego Sigeo el poema impreso, con esta dedicatoria:

“Aquí tienes el poema de tu Luisa, mi Sigea: el cual durante la travesía me ha deleitado de tal manera que el alivio del mal cuerpo y de las náuseas a ti y a la destreza de la pluma de tu hija os los debo. Ahora te lo devuelvo con la recomendación y los halagos de Cl. Monsello, el más experto de los oradores. Tú procura que la infanta doña María aprecie esta opinión en lo que vale, pues nunca se sostuvo en Francia un juicio de tal clase con respecto a una criada suya. Luisa, mi Sigea, gracias a ti de nuevo ha nacido, aunque en verdad antes nunca murió del todo. Vivirá innumerables siglos gracias a la belleza exquisita de ese arte que ella estudió con tanto celo. Y ahora, como una antorcha aún más resplandeciente, ilumina a las mujeres hispanas y a todas las demás con su asombroso amor a las letras. Adios. París 1 de junio de 1.566. Jean Nicot.” [2]

BIOGRAFÍA. 08. LA FAMILIA DE DIEGO SIGEO.

FRANCISCA DE VELASCO,  SU ESPOSA.-

Casó Diego Sigeo con Francisca de Velasco, natural de Tarancón, en 1.510[1].

La familia Velasco, estuvo muy vinculada a Tarancón y a la Orden de Santiago, como así muestran las “Relaciones topográficas de Felipe II del Obispado de Cuenca”, que detallan que hubo un «Juan de Velasco, prior perpetuo de Uclés (de 1.472 a 1.492, en tiempos del maestre don Rodrigo Manrique y de Don Alonso de Cárdenas, en el reinado de Isabel la Católica, y cuya estatua yaciente todavía podemos contemplar en Uclés)[2], hombre de particular valor y opinión, y en su tiempo, con cien escuderos que tenía, resistía a Lope Vázquez de Acuña, y a otros tiranos que a la sazón había» o un «Comendador de Zarza de Tajo, que a la sazón era encomienda, llamado Velasco, natural de Tarancón, que fue hombre principal». Este prior fue tío de Francisca de Velasco

Que la familia de Francisca de Velasco era una noble familia arraigada en nuestra ciudad, se dejó documentado claramente por escrito, con fecha 5 de noviembre de 1.621, en que Álvaro Noguerol dijo que «en quanto su padre de la dicha Doña Luisa Sijea de Velasco desciende de un caballero francés, mui noble; y por parte de madre, de los Velascos de esta tierra, donde a avido caballeros de ábito y religiosos de ábito, donde muchos se honran de tomar su apellido, por ser linaje tan calificado».[3]

miércoles, 21 de septiembre de 2016

BIOGRAFÍA. 07. DIEGO SIGEO, DE MAESTRO DE Dª MARÍA DE PACHECO A MAESTRO DE LA CASA DE BRAGANÇA Y LOS "MOÇOS-FIDALGOS" DE LA CORTE DE JUAN III DE PORTUGAL.

Terminados sus estudios universitarios en Alcalá de Henares Diego Sigeo casará con la taranconera Francisca de Velasco, dejándosenos constancia de que pasó al servicio de doña María de Padilla en la ciudad de Toledo, a la que unió su destino, hasta la muerte de ésta. Esto debió de ocurrir no antes de 1518, fecha en la que el matrimonio Padilla se estableció en esta ciudad, al suceder Juan de Padilla a su padre en el cargo de Capitán de Gentes de Armas.

María Pacheco y Mendoza, o María de Padilla (1497-1531), fue una de las damas más importantes del reino, pues no en vano su padre era el primer virrey de Granada y su madre la hermana del marqués de Villena.

Fruto —directa o indirectamente— de su participación en la revuelta de las Comunidades o Comuneros, encabezada como sabemos por Juan López de Padilla (1.480-1.521), ya que Sigeo estuvo siempre al servicio de la esposa del líder rebelde, doña María de Pacheco, Diego Sigeo tuvo que huir de España, sin su familia, acompañando a su señora a un duro destierro que ya nunca más tuvo retorno. En efecto, ambos dos, tras ser ejecutado el esposo de doña María, el 24 de abril de 1.521, y tras actuar como cabecilla ella misma durante un año al frente de los sublevados en Toledo[1], al claudicar la ciudad el 3 de febrero de 1.522, tuvieron que fugarse en dirección a Escalona,  buscando el amparo y protección del tío de doña María, el marqués de Villena, quien no la acogió, por lo que se encaminaron a La Puebla de Montalbán, donde se hallaba su otro tío don Alonso, hermano del Marqués de Villena, el cual les preparó su salida definitiva hacia Portugal.[2]

martes, 20 de septiembre de 2016

BIOGRAFÍA. 06. EL HUMANISTA DIEGO SIGEO.

En cuanto a la formación recibida por el padre de Luisa Sigea en España, él mismo nos relató que cursó sus estudios en la Universidad de Alcalá de Henares (como ya hemos hecho mención en nuestra entrada anterior): «Nebrissensem praeceptorem meum. Et vivae vocis praeceptorem meum in schola Complutensi, Demetrium Ducam natione graecum, patriam Cretensem. Sed vivae vocis praeceptores Zamoram, Paulum Cornelium Burgensem, Stunicam, Doctores Complutenses[1]».

BIOGRAFÍA. 05. EL LUGAR DE NACIMIENTO DE DIEGO SIGEO, SU PADRE.

¿Quién era este Diego Sigeo, que algunos lo tienen por oriundo de Francia y otros por toledano...?

Lo más veraz que podemos testimoniar es que fue un humanista de reconocido prestigio, trabajando para doña María de Padilla la Comunera, y que huído de España junto a ella a tierras portuguesas, se convirtió en maestro de hijos de reyes en la corte portuguesa.

Nada más (ni menos) podemos afirmar, con contundencia, sobre él.

Fijemonos en lo que nos refieren de él sus contemporáneos:

Alonso Fernández de Madrid (1561)[1], nos indicaba que Diego Sigeo era francés:

«cuyo padre, françés de naçión, casó en Toledo, y con esta hija que allí le naçió se fue a Portugal y la pusso en Palacio, en servicio de la Prinçesa Doña María, hija del rey Don Manuel y de la Infanta de Castilla Doña Leonor».