lunes, 17 de octubre de 2016

ANDREAS SCHOTTUS. REFERENCIA A LUISA SIGEA DE VELASCO.

El jesuita holandés Andreas Schottus (1.552-1.629), que enseñó en Toledo, en su libro "Hispaniae Biblioteca seu de Academiis ac bibliothecis. Item Elogia et nomenclator clarorum Hispaniae scriptorum" (Frankfurt: C. Marnium et haeredes, 1.608. Tomo II, Cap.IX, “Poetarum latinorum. De eruditis Hispaniae Foeminis”, pp. 341-343), publicará la entrada, que a continuación reproducimos, sobre Luisa Sigea de Velasco.


Los poemas fúnebres serán reproducidos, entre otros, por:

  • Aicher, Otto. Theatrum Funebre: Exhibens Per Varias Scenas Epitaphia Nova, Antiqua; Seria, Jocosa; Aevo, Ordine, Dignitate, Genere, Sexu, Fortuna, Ingenio, adeo & Stylo perquam varia, Cum Summorum Pontificium, Et Imperatorum Succincta Chronologia, Eorumque Symbolis Ac Epitaphiis; In Quatuor Partes Distinctum. Salzsburgo: J. B. Mayr, 1675. pp. 238-239.
  • Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pp. 399-400.









  • «Sigaeam Toletanam propter litteras Latinas, Graecas et Hebraicas serenissima Lusitanie Regina intra aulam suam incredibili admiratione excebit, et in illustrium feminarum classem quibus ipsa privatim et honestissima uteretur, statim referri voluit. Sororem quoque eruditara Graece ac Latine habuit, ac Musices in paucis peritam Angelam nomine, quam utramque Joan. Vasaeus Belga, in "Chronica rerum memorabilium Hispaniae" praedicavit.

    "A Sigea Toledana inmediatamente quiero referirme, pues a causa de que en las letras latinas, griegas y hebraicas sobresalió, la Serenísima Reina Lusitana, en su Aula Regia, con increíble admiración, la incluyó, y muy honestamente le sirvió en privado, de entre todas las ilustres mujeres. Una hermana, también erudita en las lengua griega y latina tuvo, y no poco perita en las artes musicales, que se llamaba Ángela, tal y como dijo el belga Juan Vaseo en su "Chronica rerum memorabilium Hispaniae".

    Ioannes Merulus nobilis Toletanus Iureconsultus, ac Poeta hoc civem suam carmine cohonestandam, ne idem tumulus qui corpus, idem fama exstingueret, existimavit.

    «Docta SYGAEA iacet gélido sub marmore, cuius
    ob mortem maerens heu gemit Hesperia.
    Et merito, quoniam Hebraea, Graeca atque Latina,
    non secus ac patria, voce perita loqui.
    Invida mors rapuit idiomata tanta puella
    in tenera admirans accumulata simul».


    Loysae SIGAEGAE sui saeculi Minervae: Toletum nascentem, excepit Lusitania, honores & divitias dedit: Burgi maritum unicamque filiam, & pro dolor ante diem sepulcrum, Anno salutis MDLX. Octobris, die XIII.

    Juan de Merlo, noble toledano jurisconsulto, y poeta, con este poema a su convecina dio mucho relieve, y tanto al túmulo como al cuerpo, para que no se extinguiera su fama, tuvo en consideración".

    «La sabia Sigea yace bajo el gélido mármol,
    de quien España gime con aflicción su muerte.
    Y ello justamente, puesto que en la lengua hebrea, griega y latina,
    como si fuese la propia, se expresó de manera experta.
    La celosa muerte nos la arrebató maravillada ante tanto idioma
    junto acumulado en una joven doncella».

    Luisa Sigea Toledana fue la Minerva de su siglo. En Toledo nacida, acogida en la tierra Lusitana, honores y riquezas le dio. Su marido burgalés y su única hija, en el sufrimiento del día de su entierro. Año 1560, 13 de octubre.

    Andreas Resendius Lusitanus:

    «Hic sita SIGAEA est: satis hoc: qui cetera nescit
    Rusticus est: artes nec colit ille bonas».

    Andrés de Resende, lusitano:

    «Aquí yace Sigea. Esto basta. Quien ignora todo lo demás,
    es un rústico, poco conocedor de las Buenas Artes».

    Franc(iscus) Lopius::

    «Delicia Phoebi, Musarum fama, decusque
    SIGAEA Hesperiae, conditur hoc tumulo.
    Omnes, quae sonuit linguas SIGAEA, σιγήσει,
    Hanc tamen aeternum fama loquetur anus.
    Hebrae et Graece scivit, scivitque Latine,
    Omnibus excellens dotibus ingenii:
    Calluit ingenuas artes, pietate fideque
    insigni, o, quamtam mors violenta rapis ».

    Francisco López:

    «Delicia de Febo, fama de las Musas y honra
    de Hesperia es Sigea, que está embalsamada en este túmulo.
    Todas las lenguas antiguas que pronunció Sigea, hoy guardan silencio,
    sin embargo, de ésta la fama eternamente hablará. Hebreo y griego supo, supo latín, de excelente ingenio para todas ellas dotadas: fue experta en las artes liberales, con la piedad y la fe engalanada. ¡Oh, con cuánta violencia la muerte te arrebata! »

    Alvari Gometii:

    «Tu quicumque times quod lingua doctus utraque
    Graium clameris Romulidumque sophos.
    En tenere in tumulo iacet hic Hispana puella
    Cui legere hos libros ludus amorque fuit,
    Hanc et Arabs, Syriusque potens, et cultos Idumes,
    In proprio natam crederet esse solo.
    Si nomen patriamque rogas: Loysa Sigaea,
    Toleto nata est, Pieridum decima».

    Álvaro Gómez:

    «tú te preguntas en qué lengua eres docto, y en cual de las dos, el griego y la de los romanos, te proclamabas sabio. Mas he aquí que, tiernamente, en esta sepultura yace una muchacha hispana, para quien leer estos libros fue su juego y amor, y fue poseedora ésta del conocimiento del lenguaje árabe y siriaco, y del hebreo, que se creía que era como su propia lengua nativa. Si me solicitas su nombre y su patria: Luisa Sigea, nacida en Toledo, décima de las Piéridas (Musas)».

    Sic eius aevi docti homines cum scriptores, ut in Chronicis Ion. Vasaeus celebras, et poetice eius aevi certatim omnes And. Resendius lusit., Alvarus Gometius, Didacus Guevara, Franc. et Roder. Lopii Toletani, et Franc. Lusinus Italus.

    Así como los escritos de doctos hombres de aquella época, que en las Crónicas Juan Vaseo puedes verificar, y de todos aquellos antiguos que poéticamente en competencia lo hicieron: Andrés de Resende lusitano, Álvaro Gómez, Diego Guevara, Francisco y Rodrigo López Toledano y el italiano Francesco Lusino.

    Maritus vero Franc. Cuevas hunc titulum gratitudinis ergo tumulo appendit:

    «D. O. M. [Deo Optimo Maximo]
    LOISIAE SIGAEAE FOEMINAE INCOMPARABILI
    CUJUS PUDICITIA CUM ERUDITIONE LINGUARUM
    QUAE IN EA AD MIRACULUM USQUE FUIT
    EX AEQUO CERTABAT.
    FRANC(ISCUS) CUEVAS MOERENTISS.
    CONJUGI B. M. P.[Bene merenti posuit.]
    VALE BEATA ANIMULA CONJUGI DUM VIVET
    PERPETUAE LACHRYMAE».

    Por eso, su marido Francisco de Cuevas, esta inscripción de gratitud en su sepulcro colocó:

    «En el nombre de Dios Todopoderoso.
    A Luisa Sigea, mujer incomparable,
    cuya honestidad, con la erudición de las lenguas
    en las que llegó a ser portentosa,
    pudo igualarse.
    Francisco Cuevas, su afligidísimo
    esposo. Fue digna de Mayor Dicha.
    Adiós, feliz almita para tu cónyuge, quien mientras viva
    derramará perpetuas lágrimas».



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