jueves, 20 de octubre de 2016

CARTA DE UN ESCOLÁSTICO TOLEDANO A LUISA SIGEA. (1542)

Ni el autor de esta carta, ni la fecha se conoce.

Propuso Bonilla y San Martín que podría ser de Juan de Vergara o Álvaro Gómez de Castro ("nescio quis fuerit auctor huius epistolae. Fortasse Joannes Vergarae, aut Alvarus Gometius Castrensis"). También vaciló sobre la posible fecha de la misma, 1550-1557 (cfr. la nota 2 de la pág. 199, de su “Clarorum Hispaniensium epistolae ineditae ad Humaniorum Litterarum Historiam Pertinentes”).

Prieto Corbalán propone, sin justificar, que debió ser escrita "poco posterior a la entrada de Luisa en la corte de Lisboa; así pues debe ser de 1542 o, como muy tarde, de 1543" (cfr. nota 1 de la pág. 147, de su "Epistolario Latino. Luisa Sigea").

Ciertamente se habla en la carta de algunas cuestiones que pueden aproximarnos a la fecha de redacción:

* de la reciente incorporación de Luisa Sigea al Aula Regia, lo cual sucedió en ;

* que se le den recuerdos encarecidos a un hermano suyo, adolescente. Si se trata de Diego Sigeo y Velasco, éste aparece en el libro de pruebas de la Universidad de Alcalá de Henares, Colegio Mayor de San Ildefonso, en 1542. Luego estudiará en Coimbra, obteniendo el grado de Doctor en 1550 (el grado de bachiller se obtenía tras tres años de estudio; cinco años más eran necesarios para el de doctor). Por tanto, para no estar en España, en Alcalá de Henares, y poderlo localizarlo con sus padres, lo más factible es que se trasladara cuando ha terminado sus estudios de Bachiller, esto es, después de 1545.

Ha sido publicada, entre otros, por

  • Allut, Paul Auguste. Aloysia Sigea et Nicolas Chorier. Lyon: Chez N. Scheuring, Libraire-Editeur Imp. de Louis Perrin, 1.862, pp. 19-21.
  • Bonilla y San Martín, A.Clarorum Hispaniensium epistolae ineditae ad Humaniorum Litterarum Historiam Pertinentes”, in Revue Hispanique, VIII, 1.901, pp. 196-199.
  • Bourdon, Leon et Sauvage, Odette. "La correspondance latine de Luisa Sigea", in Bulletin des Études Portugaises, XXXI, 1970, pp. 75-77.
  • Prieto Corbalán, María R.. Epistolario Latino. Luisa Sigea. Madrid: Akal, 2007, pp. 147-149.
  • Amores Pérez, Raúl. "Biografía de Luisa Sigea Toledana. Una taranconera del siglo XVI en la corte portuguesa y española", in Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas (SEMYR). Pérez Priego, M. A. (coord.). Melchor Cano y Luisa Sigea. Dos figuras del Renacimiento español. Tarancón: Ayuntamiento /Centro Asociado de la UNED, 2008, pág. 256 (parcialmente).



  • NOMINE SCHOLASTICI TOLETANI AD LUYSIAM SIGAEAM FOEMINAM DOCTISSIMAM.

    CARTA DE UN ESCOLÁSTICO TOLEDANO, DE NOMBRE, A LUISA SIGEA, MUJER DOCTÍSIMA.
    Amavi equidem patrem tuum, olim puerum egregia indole, dein etiam adulescentem prorsus ad litterarum studia natum, dedique operam, ut quantum sane aetatula illa patiebatur, illius commodis consuleretur.
    Quise, ciertamente, a tu padre, en otro tiempo un niño de egregia índole, después un adolescente que para el estudio de las letras parecía nacido, por ello me dediqué a esta labor con él, en cuanto razonablemente aquella tierna edad lo consentía, las cosas más útiles para él procurándole.

    Quod si divinare tum licuisset, fore, ut tale aliquando germen ex illo sobolesceret, non iam amor (mihi crede) in illum meus, non favor tantum extitisset, sed cultus, sed obsequium potius et admiratio; hominem quidem certe, minime passus essem sic a nobis avelli, ne exteros potius quam patriam tam foelici foecunditate bearet.
    Pero si adivinarlo, entonces, se me hubiera puesto en almoneda, que un día un germen de tal clase de él surgiría, no sólo mi amor (créeme) y mi favor le hubiera manifestado, sino también mi respeto, mi más estimable deferencia y mi admiración; y ciertamente, cuando él un hombre hecho y derecho hubiera sido, no hubiera permitido que ni un mínimo paso, del modo con que lo fue, de nosotros se separara, ni que a los extranjeros antes que a la patria, con tanta feliz fecundidad enriqueciera.

    

    Foeminam ne, imo puellam ferme atque adeb Hispanam puellam tam latine scribere? Tam graece callere? Tam scite, tam venuste utriusque linguae litterarum formulas depingere?
    “¿Cómo es posible que una mujer, qué digo, todavía una niña casi, y además española, tan bien en latín escriba? ¿Cómo tan magistralmente el griego conoce ? ¿De dónde ha aprendido esa habilidad y esa gracia con la que hermosea las formas literarias de las dos lenguas?

    

    Id sane usque adeo mihi admiratione dignum visum est, ut nisi parentis tui optimi viri spectata mihi iamdiu fides esset, vix fuissem ipse epistolae tuae de te fidem habiturus.
    Esto, verdaderamente, hasta tal punto de admiración me parece digno de ser visto, que a no ser por la confianza, que desde siempre le he tenido, y le tengo, a tu muy buen padre, hubiera desconfiado de que la carta la hubieras escrito tú.

    

    Certe quibus illam legendam tradidi doctis viris, neutiquam persuadere adhuc potui, a foemina prodiisse.
    Y aunque, para que la leyeran, la remití a doctos hombres, de ningún modo persuadirles he podido de que por una mujer había sido escrita.

    

    «Apagesis (inquiunt) isthaec figmenta. Fuere scimus quondam, id est, saeculis illis eruditissimis, foeminae aliquot nonnullius in litteris nominis, idque tunc etiam instar prodigii propemodum habitum.
    "¡Fuera (me dicen), todo eso son mentiras! Hubo, sabemos, en otro tiempo, es decir, en aquellos siglos eruditísimos, algunas mujeres con un cierto nombre en las letras, y esto, entonces, como un cierto prodigio, más o menos, se consideró.

    

    At aetate nostra (οἷοι νῦν βροτοί εἰσίν [in margine haec nota: "quales nunc sunt mortales", Homero, Ilíada, V, v. 304)]) satis nobiscum belle agi putemus, si viros vel paucos habeamus exacte litteratos».
    Pero en nuestra época ("tal y como ahora son los mortales")..., que habríamos sido favorecidos pensaríamos, si tuviéramos hombres aunque fueran pocos, que exactamente literatos pudieran ser llamados".

    

    Hic ego, «quid mirum, inquam, si Musae istae vestrae aliquando tandem sexum suum respicere incipiant? Charites item ipsae delitias illas suas, lepores et amoenitates satagant ad foeminei quoque ingenii cultum transferre?
    Y yo digo esto: "¿qué hay de admirable, digo, en que esas Musas vuestras comiencen al fin a posar sus miradas en su propio sexo, si las propias Gracias igualmente se preocupan por derramar sus propias delicias, su talento y su belleza, para adornar el ingenio femenino?

    Quid copia illa quam fingitis, semper ne florulentum illud cornu, sexum suum aversata in virorum sinum effundet?
    ¿Por qué aquella Abundancia que vosotros inventasteis siempre vuelca su cuerno lleno de flores y de dones en el regazo de los hombres, actuando de manera contraria a su sexo?

    Et (ut fabulosa haec valere sinamus) divinam ne benignitatem usque adeo existimatis humani ingenii dotes huic sexui invidisse, ut non in illo quoque (quod in viris usu venire cernimus) cura naturam vincere interdum possit?»
    Y para terminar con estas fábulas, ¿pensáis siempre que la bondad divina ha privado a este sexo de los dones del espíritu humano, hasta tal punto de que en aquel también, como vemos que sucede entre los hombres, el esfuerzo continuo no puede vencer ocasionalmente a la naturaleza?

    Eiusmodi ego istis; sed prorsus (quod dici solet) surdis fabulam.
    De esta manera les hable. Pero (como suele decirse), fue como hablar a los sordos.

    Quare vinci me tandem ab illis, facile quidem passus sum, dum tua isthaec facultas (ita ut est) incredibilis habeatur.
    En fin, ante esto decidí resignarme con mi derrota ante aquellos, puesto que tu capacidad era considerada como increíble, como así lo es.

    Quod superest, patri ego tuo viro probo meique imprimis studioso tam foelicem sobolem vehementer gratulor.
    Por lo demás, a tu padre, hombre tan probo e íntimamente ligado a mí por el estudio, por una descendencia tan afortunada vehementemente le felicito.

    Gratulor et fratri tuo ingenuo adolescenti tam amabilem sororem. Nam Lusitaniae quidem tuae prope est ut invideam, tantum decus nobis ademptum.
    También felicito a tu hermano, adolescente tan honrado como su amable hermana. Y ciertamente, falta poco para que a tu Lusitania envidie, que con tanta honra de nosotros os ha apartado.

    Tibi vero mea Luysia ingenii istius dexteritatem et multi iugam eruditionem non gratulor modo, sed exosculor atque suspicio, maximoque imprimis tibi bono esse percupio.
    A ti, mi Luisa, por la destreza de tu ingenio y por la erudición en muchas materias, no sólo te felicito, sino que te alabo desmesuradamente y admiro, y que el máximo bien para ti sea, anhelo ardientemente.

    Quod quidem meum votum, ratum omnino futurum esse confido, modo tu qua semel coepisti, constanti animo pergas; quoque te divini numinis favor locupletioribus dotibus insignivit, hoc te submissius geras, atque illius munificentiae acceptum referens totum id quicquid es, non minus animos quam oculos assuescas virgineo isto pudore demittere.
    Confío en que mi voto será ratificado enteramente en el futuro, pues del mismo modo en que tú comenzaste, con ánimo constante prosigues tu camino; y a pesar de que a ti el favor de los númenes divinos con sus más ricos dones te ha distinguido, te comportas de modo humilde, al referir que a la magnificiencia divina se lo debes todo lo que eres, y no menos el ánimo como los ojos acostumbras a bajar, con ese pudor virgíneo.

    Scio tibi minime monitore opus esse, quae aliis etiam viam ostendere valeas, qua inoffense gradiantur. Sed ignosce, quaeso amori, qui more quidem suo, quae minime opus sunt, ea interdum necessaria putat.
    Sé que para ti en absoluto un consejero es necesario, porque a los demás el camino tú eres capaz de mostrar, por el que pueden andar inofensivamente. Por ello, perdoname, te lo ruego de corazón, que este celo mío a su antojo piense, que lo que no es absolutamente necesario, es es imprescindible.

    Malo autem haec ad te προαιρετικώς [in margine haec nota:: persuasive] scribere vel prorsus supervacua, quam laudibus, te vicissim quamlibet etiam meritis, tota epistola onerare.
    Y prefiero estas líneas "con persuasión" escribirte, aunque sean completamente vacuas, antes que malamente con alabanzas, por mucho que te sean totalmente merecidas, toda la carta adornar.

    Quibus me tu dum supra captum meum tam effers immodice, et, ut ille ait, τοις ἀθανάτοισιν ἐΐσκεις [in margine haec nota: "inmortalibus aequas", Homero, Odisea, XVI, v. 187] plane ostendis eloquentiae tuae divitias, quae in tam augusta materia, tanta verborum sententiarumque affluentia expatietur.
    En cambio tú, al alabar mi capacidad intelectual desmesuradamente, y, como dice aquel, "al igualarme a los inmortales", muestras claramente los tesoros de tu elocuencia, que en tan angosta materia, por tan gran cantidad de palabras y sentencias, se pasea.

    Quod si alio quopiam foeliciore argumento, officium deinceps epistolare mihi praestiteris, erit dubio procul, quod tibi me perpetuo debere profitear. Epistolas certe tuas semel atque iterum lectas ac rursus repetitas, in secretiore demum scrinii mei parte recondam, in ipsaque adeo dactylotheca pro gemmis asservabo.
    Y si sobre otro argumento más favorable, me haces el favor de escribirme otra carta, seré sin género de dudas, tu perpetuo deudor declarado públicamente. Tras leer repetidamente tus cartas y releerlas una y otra vez, en la parte más recóndita de mi escritorio, las esconderé y haré como un joyero haría con sus gemas, las conservaré.

    Porro officium tibi meum, non est quod ullum debeam peculiariter polliceri: quae me tibi iam totum penitusque devinxeris, velutique medicato illo Veneris cingulo, sed eo quidem castissimo, in tui amorem pellexeris, traxeris, astrinxeris, ut ei nunc vere inesse experiar, quae Poeta graphice depinxit.

    Además, respecto a mi obligación hacia ti, no es que deba peculiarmente prometerte nada: pero a mí a ti absolutamente y por completo me has amarrado, y como si poseyeras aquel medicinal cinturón de Venus, aunque ciertamente éste es castísimo, hacia tu amor me atraes, me seduces, me encadenas, de tal modo que ahora verdaderamente dónde se encuentra lo he experimentado personalmente, (me refiero a) aquello que el Poeta gráficamente describió:

    ...ἔνθα δέ οἱ θελκτήρια πάντα τέτυκτο
    ἔνθ᾽ ἔνι μὲν φιλότης, ἐν δ᾽ἵμερος, ἐν δ᾽ὀαριστὺς
    πάρφασις, ἥτ᾽ἔκλεψε νόον πύκα περ φρονεόντων

    [in margine haec nota: "Omer, del cinto de Venus".

    Homero, Ilíada, Libro XIV, vv. 215-217:

    "... in eo autem sibi delinimenta omnia inclusa erant:
    Ibi inerat quidem amor, inerat desiderium, inerat et amantium colloquium,
    blandiloquentia scilicet, quae furtim surripit mentem etiam prudentium."
    Cfr.: Clarke, Samuelis (1732). Homeri. Opera Omnia, ex recensione et cum notis. Tom. II. Glasguae: Apud Rucardum Priestley, 1814, pp. 87-88.

    "... en éste (en el cinto de Afrodita) todos los encantos estaban encerrados:
    allí se hallaba el amor, se encontraba el deseo, residían las amorosas conversaciones,
    el lenguaje seductor, que hace perder el juicio a los más prudentes
    ".

    Cuius quidem animi in te mei significationem, si qua occasione dare ullam licebit, iam laxo intelligas, quanti te faciam.
    Si en alguna ocasión darte una prueba de afecto se me permitiera, te haría comprender la estima que te tengo.

    Caeterum, de migratione in Aulam tuam (quod in extrema epistola scribis) gratulor tibi etiam atque etiam tantorum principum favorem; gratulor vicissim et principibus ipsis tuam consuetudinem.
    Por lo demás, respecto de tu admisión en el Aula Regia (de lo que al final de tu carta me escribes), me alegro por ti, y por el favor que tan grandes Príncipes te han concedido; me alegro también por tu relación con aquellos Príncipes.

    Digni profecto sunt, qui inter tot Indicas opes, margaritam hanc possideant, non Indicam illam quidem, sed Indicarum omnium longe praeciosissimam.
    Éstos son dignos de, entre todas las admirables riquezas del Indo, poseer esta Perla, no índica como aquélla [que eres tú], sino más preciosa que las perlas de la India.

    Tu fac ut digna te praestes contubernio διοτρεφέων βασιλήων [Homero, Ilíada, I, v. 176.: regum a Iove nutritorum].
    Por tu parte, hazte digna de la protección del trato "de los reyes, criatura de Zeus".

    Quod ipsum tibique tuisque omnibus imprimis foelix faustumque esse et spero et opto.
    Que yo para ti y lo tuyos ante todas las cosas, felicidad y prosperidad, espero y deseo.

    Vale foemineum decus, patremque ac fratrem meis verbis quam officiosissime salutato.
    Adiós, ornato de las mujeres, y tu padre y tu hermano con mis palabras más atentas, sean saludados.

     Toleti.
    En Toledo.






    miércoles, 19 de octubre de 2016

    FRANCISCO DE CUEVAS. EPITAFIO A SU ESPOSA LUISA SIGEA DE VELASCO.


    El esposo de Luisa Sigea de Velasco, Francisco de Cuevas, le hizo este epitafio en la lápida sepulcral.

    Fue reproducido por:

  • Andreas Schottus (1.552-1.629), que enseñó en Toledo, en su libro "Hispaniae Biblioteca seu de Academiis ac bibliothecis. Item Elogia et nomenclator clarorum Hispaniae scriptorum" (Frankfurt: C. Marnium et haeredes, 1.608. Tomo II, Cap.IX, “Poetarum latinorum. De eruditis Hispaniae Foeminis”, pp. 343.
  • Aicher, Otto. Theatrum Funebre: Exhibens Per Varias Scenas Epitaphia Nova, Antiqua; Seria, Jocosa; Aevo, Ordine, Dignitate, Genere, Sexu, Fortuna, Ingenio, adeo & Stylo perquam varia, Cum Summorum Pontificium, Et Imperatorum Succincta Chronologia, Eorumque Symbolis Ac Epitaphiis; In Quatuor Partes Distinctum. Salzsburgo: J. B. Mayr, 1675. pág. 239.
  • Cerdá y Rico, Francisco. Clarorum hispanorum opuscila selecta et rariora tum latina, tum hispana. Madrid: Antonio de Sancha, 1781, pag. XXVII.
  • Silvestre Ribeiro, José. Luiza Sigea. Breves apontamentos historico-litterarios. Memoria apresentada á Academia Real das Sciencias de Lisboa, pelo socio effectivo José Silvestre Ribeiro. Lisboa: Typographia da Academia, 1.880. pág. 36.
  • Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pp. 399.
  • Prieto Corbalán, María R.. Epistolario Latino. Luisa Sigea. Madrid: Akal, 2007, pag. 38.
  • Amores Pérez, Raúl. "Biografía de Luisa Sigea Toledana. Una taranconera del siglo XVI en la corte portuguesa y española", in Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas (SEMYR). Pérez Priego, M. A. (coord.). Melchor Cano y Luisa Sigea. Dos figuras del Renacimiento español. Tarancón: Ayuntamiento /Centro Asociado de la UNED, 2008, pág. 256.
  • JERÓNIMO LÓPEZ DE AYALA Y ÁLVAREZ DE TOLEDO. REFERENCIA A LUISA SIGEA DE VELASCO.

    El conde de Cedillo, en su discurso ante la Real Academia de la Historia del 23 de junio de 1901, titulado "Toledo en el siglo XVI después del vencimiento de las comunidades", no dejó escapar la oportunidad de ensalzar a Luisa Sigea y su hermana Ángela, como ejemplo de mujeres doctas de aquel siglo. Eso sí, con la falsa pretensión de que eran "toledanas".


    Cfr.: López de Ayala y Álvarez de Toledo, Jerónimo. Discurso leído ante la Real Academia de la Historia, el día 23 de junio de 1901. Toledo en el siglo XVI después del vencimiento de las comunidades. Madrid: Hijos de M. G. Hernández, 1901, pág. 89.

    «A todas ellas superaron las dos hermanas Sigeas, francesas por su estirpe paterna y toledanas de nacimiento. Ángela brilló por su destreza sin rival en la música, como tratadista, compositora y ejecutante. Pero, a muy más gran altura subió Luisa, a quien con razón se consideró gloria de su sexo, asombro del varonil y prodigio de la naturaleza. Luisa Sigea llenó a Europa con su fama, admirada por los sabios y cantada por los poetas. La poesía latina y castellana contábanla entre sus cultivadores; corrían parejas en ella la erudición en todo género de disciplinas y el juicio sólido y seguro; la Filosofía iluminó con sus luces su entendimiento; su asombrosa facilidad en los estudios filológicos hiciéronle familiar las lenguas latina, griega, arábiga, hebrea, caldea y siriaca. La Sigea mantenía correspondencia en estos idiomas con el Papa Paulo III, a quien maravillaban y deleitaban sus cartas. Si todo ello asombra en aquella mujer excepcional, sube el asombro de punto al considerar que adquirió tal ciencia en sus primeros años, pues Luisa, cual los amados de los dioses—que dijo Menandro, —murió muy joven».



    martes, 18 de octubre de 2016

    Epicedio 10. ÁLVARO GÓMEZ DE CASTRO. EPICEDIO POR LA MUERTE DE LUISA SIGEA.

    El eulaliense humanista y poeta Álvaro Gómez de Castro (1515-1580) dedicó este epigrama funerario a Luisa Sigea.

    Aparece publicado por el jesuita holandés Andreas Schottus (1.552-1.629), que enseñó en Toledo, en su libro "Hispaniae Biblioteca seu de Academiis ac bibliothecis. Item Elogia et nomenclator clarorum Hispaniae scriptorum" (Frankfurt: C. Marnium et haeredes, 1.608. Tomo II, Cap.IX, “Poetarum latinorum. De eruditis Hispaniae Foeminis”, pág. 342)


    Y por Aicher, Otto. Theatrum Funebre: Exhibens Per Varias Scenas Epitaphia Nova, Antiqua; Seria, Jocosa; Aevo, Ordine, Dignitate, Genere, Sexu, Fortuna, Ingenio, adeo & Stylo perquam varia, Cum Summorum Pontificium, Et Imperatorum Succincta Chronologia, Eorumque Symbolis Ac Epitaphiis; In Quatuor Partes Distinctum. Salzsburgo: J. B. Mayr, 1675. pág. 238. Luego por Alvar, CCCXCVI.

    lunes, 17 de octubre de 2016

    Epicedio 09. FRANCISCO LÓPEZ. EPICEDIO A LA MUERTE DE LUISA SIGEA DE VELASCO

    Francisco López dedicó este epigrama funerario a Luisa Sigea.

    Aparece publicado por el jesuita holandés Andreas Schottus (1.552-1.629), que enseñó en Toledo, en su libro "Hispaniae Biblioteca seu de Academiis ac bibliothecis. Item Elogia et nomenclator clarorum Hispaniae scriptorum" (Frankfurt: C. Marnium et haeredes, 1.608. Tomo II, Cap.IX, “Poetarum latinorum. De eruditis Hispaniae Foeminis”, pág. 342)


    Y por Aicher, Otto. Theatrum Funebre: Exhibens Per Varias Scenas Epitaphia Nova, Antiqua; Seria, Jocosa; Aevo, Ordine, Dignitate, Genere, Sexu, Fortuna, Ingenio, adeo & Stylo perquam varia, Cum Summorum Pontificium, Et Imperatorum Succincta Chronologia, Eorumque Symbolis Ac Epitaphiis; In Quatuor Partes Distinctum. Salzsburgo: J. B. Mayr, 1675. pág. 238.

    ANDREAS SCHOTTUS. REFERENCIA A LUISA SIGEA DE VELASCO.

    El jesuita holandés Andreas Schottus (1.552-1.629), que enseñó en Toledo, en su libro "Hispaniae Biblioteca seu de Academiis ac bibliothecis. Item Elogia et nomenclator clarorum Hispaniae scriptorum" (Frankfurt: C. Marnium et haeredes, 1.608. Tomo II, Cap.IX, “Poetarum latinorum. De eruditis Hispaniae Foeminis”, pp. 341-343), publicará la entrada, que a continuación reproducimos, sobre Luisa Sigea de Velasco.


    Los poemas fúnebres serán reproducidos, entre otros, por:

  • Aicher, Otto. Theatrum Funebre: Exhibens Per Varias Scenas Epitaphia Nova, Antiqua; Seria, Jocosa; Aevo, Ordine, Dignitate, Genere, Sexu, Fortuna, Ingenio, adeo & Stylo perquam varia, Cum Summorum Pontificium, Et Imperatorum Succincta Chronologia, Eorumque Symbolis Ac Epitaphiis; In Quatuor Partes Distinctum. Salzsburgo: J. B. Mayr, 1675. pp. 238-239.
  • Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pp. 399-400.
  • miércoles, 12 de octubre de 2016

    CARTA DE LUISA SIGEA DE VELASCO A SÉBASTIEN DE L’AUBESPINE, OBISPO DE LIMOGES Y EMBAJADOR DE FRANCIA ANTE FELIPE II. (1560). I.

    Esta carta está dirigida al obispo de Limoges, Sébastien de l'Aubespine (1518-1582), embajador de Francia ante Felipe II entre 1558 y 1562.

    La carta fue reproducida por Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pp. 412-413.

    Posteriormente la editó también Odette Sauvage.

    lunes, 10 de octubre de 2016

    EL POEMA "SYNTRA", BILINGUE: LATÍN-PORTUGUÊS.



    La traducción del poema al idioma portugués fue realizada por el padre Fiadeiro, según señala el Conde de Sabugosa, en su libro "O Paço de Cintra: desenhos de Sua Magestade a Rainha dona Amelia", en el Documento IV.

    Cfr.: Sabugosa, Conde de. O Paço de Cintra: desenhos de Sua Magestade a Rainha dona Amelia. Lisboa: Imprenta Nacional, 1903, pp. 255-257.

    CARTA DE JEAN NICOT A DIEGO SIGEO. (1566).

    Reproducida por Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pág. 403.

    OCTAVAS DE LUISA SIGEA DE VELASCO.

    Reproducida por Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pp. 408-409.

    Según nos manifiesta Serrano, lo transcribió de un manuscrito del siglo XVII, que era propiedad del Marqués de Laurencín, y que está hoy desaparecido.




    OCTAVAS DE LA SEÑORA LUISA SIGEA DE VELASCO, DECLARANDO:


    "habui menses vacuos et noctes laboriosas, et numeravi mihi".
    Job, 7:3.
    "Tengo meses vacíos, y noches laboriosas me dieron".

    Un fin, una esperanza, un cómo, o quándo;
    tras sí traen mi derecho verdadero;
    los meses y los años voy pasando
    en vano, y passo yo tras lo que espero;
    [005] estoy fuera de mí, y estoy mirando
    si excede la natura lo que quiero;
    y así las tristes noches velo y quento,
    mas no puedo contar lo que más siento.

    CANCION: "PASADOS TENGO HASTA AORA MUCHOS MESES Y LARGOS".

    Reproducida por Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pp. 407-408.

    Según nos manifiesta Serrano, lo transcribió de un manuscrito del siglo XVII, que era propiedad del Marqués de Laurencín, y que está hoy desaparecido.




    CANCIÓN DE LA SEÑORA LUISA SIGEA DE VELASCO, DECLARANDO:


    "habui menses vacuos et noctes laboriosas, et numeravi mihi".
    Job, 7:3.
    "Tengo meses vacíos, y noches laboriosas me dieron".

    Pasados tengo hasta aora
    muchos meses y largos
    tras un desseo en vano sostenido
    que tanto oy día mejora
    [005] quanto los más amargos
    y más desesperados e tenido;
    lo que en ellos sentido
    no puedo yo contallo;
    el alma allá lo cuente;
    [010] mas ella no lo siente
    tan poco que no calle como callo;
    ¡oh grande sentimiento!,
    que a vezes quita al alma el pensamiento.

    sábado, 8 de octubre de 2016

    JUAN VASEO. REFERENCIA A LUISA SIGEA Y DIEGO SIGEO.

    En este documento, el belga Juan Vaseo (Jan Was, 1.511–1.561), contemporáneo de Luisa Sigea, expone no sólo las excelencias de Luisa Sigea, sino también las de su padre Diego Sigeo, como preceptor de la corte y familia real de Portugal.

    El texto lo localizamos en Vasaeus, I. Chronici rerum memorabilium Hispaniae. Salamanca: Juan de Junta, 1552, fol. 19.
    Reproducirá después estos comentarios Francisco de Pisa (Toledo, 1534 - 1616) en su Descripción de la Imperial ciudad de Toledo. Toledo: Diego Rodríguez, 1.617. 1ª Parte, cap. XXXVII, pág. 61.
    Asimismo, lo recuperará Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pág.400.

    Neque viros solum eruditionis gloria praestantes ostentare potest Hispania, sed foeminas quoque, quibus etiam eruditissima illa secula merito inuideant. Iactent aliae naciones puellas aliquot et mulieres latini sermonis non ignaras. Pro iis omnibus, ut alias multas Latinis litteris tinctas silentio praeteream, dabit Hispania Aloisiam Sygaeam, virginem Toletanam, sed in aula Lusitana per multos iam annos educatam, quinque linguarum adeo peritam, ut non immerito Paulus Tertius, Pontifex Maximus, litteras illius ad se scriptas Latine, Graece, Hebraice, Syriace atque Arabice, laudibus pariter ac faustis comprecationibus sit prosequutus, admiratus tam multiplicem ingenii fructum, et donum multiplicis linguarum scientiae in viris quoque rarum, nedum in foeminis; sic enim sonant verba diplomatis. Debetur haec laus optimo patri et viro doctissimo Didaco Sygaeo, qui non contentus filios optimis quibusque disciplinis instituisse, tantam in filia tot linguis imbuenda diligentiam adhibuit; nec in ea solum hanc operam posuit, sed alteram quoque filiam Angelam Graece Latineque pro aetate et sexu non mediocriter eruditam, tam exacta Musices scientia curavit perdocendam, ut cum praestantissimis illius artis professoribus contendere posse putem. Multum debet huic viro Lusitania, quippe qui vel primus, vel certe ex primis litteras humaniores Lusitaniae invexit, postea illustrissimi Brigantiae ducis et fratrum ipsius praeceptor, nuc tandem Regiam familiam cooptatus est, et a Rege studiorum amantissimo docendis aulae Regiae pueris nobilibus praefectus. Filia vera Aloisia Sygaea in familia est serenissimae D. Mariae principis primariae, quae et ipsa inter eruditas huius aevi recenseri merito poterat.
    No solamente puede España hacer ostentación de varones excelentes en erudición, sino de mujeres también, de las cuales pueden tener envidia aquellos siglos de gran erudición. Jáctanse otras naciones de algunas doncellas o mujeres que no eran ignorantes de la lengua latina. De todas éstas, (no tratando de otras muchas eruditas en latinidad), ha dado España a Luisa Sigea, virgen Toledana, aunque en el palacio de Portugal durante muchos años educada, tan erudita en cinco lenguas, que con razón el papa Pablo III, por una carta que ella le escribió en las lenguas latina, griega, hebraica, siriaca y arábica, la alabó mucho y dio mil bendiciones, admirado de tan vario y diverso don de tantas lenguas, junto de su ingenio, que pocas veces se halla en varones, cuanto más en mujeres (que estas palabras están en la Bula). Débese esta loa a su buen padre Diego Sigeo, varón doctísimo que, no contento con instruir y criar a los hijos en buenas ciencias, puso tanta diligencia en enseñar a su hija tantas lenguas. Y no sólo en ésta puso su empeño, sino que tuvo otra hija llamada Ángela, bien enseñada en las lenguas latina y griega, y tan cumplidamente instruida en la ciencia de la música, que puede competir con los más eminentes que profesan aquel arte. Mucho debe a este varón Portugal, pues fue el primero, o de los primeros, que trajo a Portugal las letras de las humanidades; después, del Ilustrísimo Duque de Bragança y de sus hermanos fue preceptor, y recibido en la casa real, enseñando al Rey, fue también preceptor para enseñar a los nobles de palacio en el Aula Regia. La hija Luisa Sigea estuvo en casa de la serenísima princesa doña María, quien también podía ser contada entre los eruditos del siglo.
    (Traducción de Raúl Amores).



    viernes, 7 de octubre de 2016

    CARTA DE LUISA SIGEA, INDICANDO QUÉ PINTAR EN UNA MESA, SEGÚN SEA LA UTILIDAD QUE SE LE QUIERA DAR.

    Se localiza esta carta, junto a otras tres, en la British Library (ms. 9939, ff. 135-146; 151. verso), que llevan el incipit: "Cartas familiares de la S. Loysa Sygea". Fue editada por A. Bonilla y San Martín. “Clarorum Hispaniensium epistolae ineditae ad Humaniorum Litterarum Historiam Pertinentes”, in Revue Hispanique, VIII, 1.901, pp. 292-296.

    En la primera parte se hace referencia a la literatura emblemática, alegórico-simbólica, que a través de expresiones, dichos, frases, poemas, se genera una imagen que sirve para transmitir una enseñanza. La obra de su precursor, el italiano Andrea Alciato, quien primero recopiló 30 epigramas griegos ("Selecta Epigrammata graeca latine versa". Basilea: Ioannes Bebelius, 1529), pasando luego a convertirse en una colección de 104 en su "Emblematum Liber" (Augsburgo: Steiner, 1531), que es el que originará, a través de una estructura triple (mote, grabado y epigrama), el género denominado "emblema", pronto se asentó en la península ibérica, como en en el resto de Europa, entre los humanistas, a través de sus ediciones francesas de 1534, "Emblematum Libellus" (París, Wechel, 1534), con 113 emblemas, o la de 1548, "Emblemata" (Lyon: Roville-Bonhomme, 1548), con 201 emblemas, o la de 1550, "Emblemata" (Lyon: Roville-Bonhomme, 1550), con 211 emblemas; sus reediciones (más de 150 hubo), sus traducciones (recordemos la que prontamente hizo Bernardino Daza Pinciano, en 1549: "Andrea Alciato. Emblemas traducidos en rimas españolas" y los sucesivos comentaristas que se adhirieron de manera entusiasta a la idea.

    [Cfr.: Sebastián, Santiago (ed. y com.). Andrea Alciato. Emblemas. San Sebastián de los Reyes: Akal, 1993. Una buena página, conteniendo 22 ediciones de los emblemas de Alciato. es la creada por la Universidad de Glasgow: http://www.emblems.arts.gla.ac.uk/alciato/index.php ].



    [Sin fecha]

    Señor:
    Porque la breuedad del tiempo pueda desculpar la flaqueza de mi ingenio, respondo luego a lo que v. m. mandó ayer, y assí digo que si la mesa es para estudiar, yo mandaría pintar en ella iv. quadros pequeños a los iv. cornijales [esquinas] de arte, [y] que en medio quedasse campo para vna historia o fición; y ésta haría que fuesse la impossibilidad, que se suele pintar vn hombre vestido a la lijera, atada vna mano rezio a vna piedra grandíssima, y la otra alçada con vnas alas en ella como que quiere bolar, que sinifica el deseo como sube, y quanto más alça aquélla, tanto más apesga la otra, de arte que nunca puede subir, con la letra que dice: "nitimur in vetitum semper, cupimusque negatuma" ["tendemos siempre a lo prohibido y anhelamos lo que se nos niega". Ovidio. Amores, III, 4, v. 17.]

    jueves, 6 de octubre de 2016

    CARTA DE LUISA SIGEA SOBRE CÓMO DEBE SER EL AMOR PARA NO MUDAR

    Se localiza esta carta, junto a otras tres, en la British Library (ms. 9939, ff. 135-146; 151. verso), que llevan el incipit: "Cartas familiares de la S. Loysa Sygea". Fue editada por A. Bonilla y San Martín. “Clarorum Hispaniensium epistolae ineditae ad Humaniorum Litterarum Historiam Pertinentes”, in Revue Hispanique, VIII, 1.901, pp. 288-292.

    [Sin fecha]

    Señor:
    En cuydado que pusistes este otro día con dezirme que os daua pena ver que todo amor, por grande que fuesse, se mudaua y tenía fin, y con pedirme que os diese algún remedio, si le sabía, para el desabrimiento que teníades d'él por esta causa; y no fue tan pequeño el cuydado que no le aya tenido estos días harto grande, assí porque tocaua a vos, que de razón, siendo tanta nuestra amistad, no es menos que prorpio, como porque tocaua también a mí, que si es verdad que fiáys de mí lo que dezís, quedo obligada a buscar medios para satisfazer a lo que mandáys, aunque sean en partes diferentes de my ser.

    

    CARTA DE LUISA SIGEA, SOBRE LA TRISTEZA.

    Se localiza esta carta, junto a otras tres, en la British Library (ms. 9939, ff. 135-146; 151. verso), que llevan el incipit: "Cartas familiares de la S. Loysa Sygea". Fue editada por A. Bonilla y San Martín. “Clarorum Hispaniensium epistolae ineditae ad Humaniorum Litterarum Historiam Pertinentes”, in Revue Hispanique, VIII, 1.901, pp. 284-288.

    [Sin fecha]

    Señor:
    Bien pareçe que aueys poco esperimentado qué cosa es tristeza, pues me pediste(i)s este otro día que os dixesse qual era la causa por que estando vno triste hablaua y escriuía mejor que estando alegre, y creedme que, si no os quisiera tanto, que la respuesta desto dexara a la misma tristeza, que muy a vuestra costa os enseñará sus efetos; y vengárame brauamente entre tanto de la pregunta, assí en ver que,auiendo tanto en la vida de que estar triste, no dáuades en esto, antes andáuades dilatando la tristeza con engañosos placeres, que después al desengañar duelen doblado, como en considerar quan mal sabríades vsar de los bienes de la tristeza, quando de fuerça viniésedes a ser triste, de desacostumbrado della. Mas en fin, como amistad y vengança no frisa vno con otro, quiero vn poco tratar con vos de qué cosa es tristeza y de qué se causa, y asssimismo de por qué se habla y escriue mejor con ella que con placer. Y no me lo agradezcays, porque tratar desto tengo por grangería, y tanto estimo (aunque a mi costa) tener vn poco de esperiencia más della que del contento.

    CARTA DE LUISA SIGEA, SOBRE EL APROVECHAMIENTO DE LOS LIBROS EN UNA CONVERSACIÓN.

    Se localiza esta carta, junto a otras tres, en la British Library (ms. 9939, ff. 135-146; 151. verso), que llevan el incipit: "Cartas familiares de la S. Loysa Sygea". Fue editada por A. Bonilla y San Martín. “Clarorum Hispaniensium epistolae ineditae ad Humaniorum Litterarum Historiam Pertinentes”, in Revue Hispanique, VIII, 1.901, pp. 280-284.

    [Sin fecha]

    Señor:

    Preguntásteme estotro día qué libros me pareçía que leyesdes para dellos poderos aprovechar en la conversación galana, y preguntas y respuestas que se ofrecen a los que tratan della. No os respondí luego, porque me pareció que avía menester tal pregunta una respuesta con aquel cuydado que suele de suyo tener la verdadera amistad, qu'es el mayor de la vida. Y lo bueno es que quanto yo más pretendo de echar el resto de mi entendimiento en responder, más me falta, que ésta es su certeza, faltar al mejor tiempo como traydor.  Mas, como no falta la voluntad, ésta, desconfiada, dirá lo que supiere y pudiere, haziendo quenta qu'el Amor, que de su natural es fuego, apurara toda la escoria de las palabras, y hará queparezca bien lo que se dixere.

    miércoles, 5 de octubre de 2016

    CARTA DE LUISA SIGEA A UN CABALLERO DESCONOCIDO, EN LA QUE HABLA SOBRE LA SOLEDAD. I.

    Aparece publicada por Manuel Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pp. 417-418.

    Consta en un manuscrito del siglo XVII. No sabemos a quién va dirigida.


    De don Alonso de Arellano.

    ES LA MUGER UNA ENIGMA
    QUE EL QUE MÁS LA CONSIDERA,
    LA ADIVINA, NO LA ACIERTA.


    [Sin fecha].

    Después que os fuisteis de aquí me hallé desconsolada y sola de todo lo que es compañía, porque quedé entre dos mozas que me dieron de comer, las cuales para el cuerpo no son alivio, pues ni se debe hablar con ellas porque "non omnes capiunt hoc verbum" ["no todos entienden la palabra"], ni lo son para el espíritu, porque según son materiales, no le tienen.

    Atribuléme con una soledad tan grande, sin saber de qué me espanto; porque si la tenía de mi marido, parecióme fuera de propósito tenerla agora desta suerte más que en estos días, pues ha cuatro que está ausente.

    CARTA DE LUISA SIGEA A HONORATO JUAN , PRECEPTOR DEL PRÍNCIPE CARLOS, HIJO DE FELIPE II. (1560).

    Dirige Luisa Sigea esta carta a Honorato Juan Tristull (1507-1566), discípulo de Luis Vives y preceptor de Felipe II, primero, y luego de su hijo el Príncipe Carlos de Austria (1545-1568), que falleció tempranamente.

    La carta, según Odette Sauvage, es posterior al falecimiento de la reina doña María de Hungría (1558) : "tras la muerte de aquélla"; y al 22 de febrero de 1560, momento en que se hizo la Jura a las Cortes, en Toledo, del Príncipe Carlos, como heredero de España: "preceptor del Príncipe heredero de España"; "el feliz monarca futuro de todos".

    Alfonso García Matamoros señaló que Honorato Juan fue el introductor en la corte del latín y el griego, y Gaspar Gil Polo, en la Diana Enamorada”, Libro III, en el "Canto de Turia" (vv. 57-64) hizo una alabanza de él en estos términos:

     "Cuyo saber altísimo heredando
    el Honorato Juan subirá tanto,
    que a un alto rey las letras enseñando,
    dará a las sacras Musas grande espanto;
    parésceme que ya le está adornando
    el obispal cayado y sacro manto:
    ¡ojalá un mayoral tan excelente
    sus greyes e mis campos apaciente!".

    martes, 4 de octubre de 2016

    CARTA DE LUISA SIGEA A LA REINA MARÍA DE HUNGRÍA, HERMANA DE CARLOS I DE ESPAÑA. (1556).

    Esta es la primera de las cartas que conocemos, que dirigió Luisa Sigea a María de Habsburgo o de Austria (1505-1558), hija de Juana I de Castilla y Felipe I el Hermoso, y hermana del emperador Carlos I de España. Tras su matrimonio con Luis II de Hungría (1522) fue conocida como María de Hungría y Bohemia. Viuda de éste (1526), en 1531 su hermano Carlos I le nombró Gobernadora de los Países Bajos, ejerciendo este cargo durante durante 24 años (hasta 1555), momento en que regresó a España, instalándose en Valladolid. Falleció el 18 de octubre de 1558.

    Nos recuerda María R. Prieto (Epistolario latino. Luisa Sigea. Madrid: Akal, 2007, pág. 110, nota 64), que en su viaje de los Países Bajos a Valladolid, la reina María conoció en Burgos a Luisa, por lo que se interesó por ella.

    Esta carta fue editada por Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pág. 409-410.

    CARTA DE LUISA SIGEA A FRANCISCO PÉREZ, CONSOBRINO SUYO. (1553).

    Esta carta está dirigida a un consobrino suyo, Francisco Pérez, y está remitida desde Lisboa, en la época en que todavía no estaba casada Luisa Sigea con Francisco de Cuevas, de quien era éste realmente sobrino.

    Fue publicada por A. Bonilla y San Martín. "CLARORUM HISPANIENSIUM EPISTOLAE INEDITAE", in Revue hispanique: recueil consacré à l'étude des langues, des littératures et de l'histoire des pays castillans, catalans et portugais, Tome 8, Nº. 25-28 (1901), pp. 300-301.


    EPICEDIO. 05. PEDRO LAÍNEZ. ELEGÍA A LA MUERTE DE LUISA SIGEA, MUGER DOCTISSIMA.


    Epicedio publicado por A. Bonilla y San Martín. "CLARORUM HISPANIENSIUM EPISTOLAE INEDITAE", in Revue hispanique: recueil consacré à l'étude des langues, des littératures et de l'histoire des pays castillans, catalans et portugais, Tome 8, Nº. 25-28 (1901), págs. 301-308.


    Si de triste licor tan larga vena,
    Musa llorosa mía, has derramado,
    y aún no tienes la faz de llanto ajena,

    ¿con qué lágrimas puede ser llorado
    [5] tan lamentable caso, si en los míos
    las ha el contino curso ya gastado?

    De amargo llanto dos corrientes ríos
    mis ojos bañen; sientan mi tristeza
    los altos montes y peñascos fríos;

    CARTA DE LUISA SIGEA AL PAPA PABLO III EN CINCO IDIOMAS. (1546).

    Escrita originalmente en cinco idiomas: latín, griego, hebreo, árabe y caldeo, en 1546, aparece reproducida en:
  • Pacheco, Miguel. Vida de la Serenissima Infanta D. María, hija del rey D. Manuel, fundadora de la insigne capilla de Nuestra Señora de la Luz. Lisboa: Officina de Ivan de la Costa, 1675, ff. 96v.-97r
  • Cerdá y Rico, Francisco. Clarorum hispanorum opuscila selecta et rariora tum latina, tum hispana. Madrid: Antonio de Sancha, 1781.
  • Allut, Paul Auguste. Aloysia Sigea et Nicolas Chorier. Lyon: Chez N. Scheuring, Libraire-Editeur Imp. de Louis Perrin, 1.862, pág. 7, pp. 25-26.
  • Silvestre Ribeiro, José. Luiza Sigea. Breves apontamentos historico-litterarios. Memoria apresentada á Academia Real das Sciencias de Lisboa, pelo socio effectivo José Silvestre Ribeiro. Lisboa: Typographia da Academia, 1.880, pp. 25-26.
  • Bonilla y San Martín, A. “Clarorum Hispaniensium epistolae ineditae ad Humaniorum Litterarum Historiam Pertinentes”, in Revue Hispanique, VIII, 25-28 (1.901), pp. 122-123.
  • Epicedio 04. JAIME SALVADOR DE LA SOLANA. Epigrama por la muerte de Luisa Sigea. II.

    AD EAMDEM (ALOYSIAM SYGEAM)


    Auges Musarum numerum, Charitumque dearum,
    pieridum decima es tu mihi, quarta Charis

    Nuestra traducción sería:

    A LA MISMA (Luisa Sigea).


    Acrecientas el número de las musas y de las Gracias divinas,
    la décima Musa eres para mí, la cuarta Gracia.


    Vid.: Cerdá y Rico, Francisco.- Clarorum Hispanorum opuscula selecta et rariora, tum Latina tum Hispana, magna ex parte nunc primum in lucem edita. Madrid: Antonio de Sancha, 1781, pág. XXXI.





    Cfr. nuestra entrada "Décima Musa, cuarta Gracia y segunda Venus", en nuestro blog lenguayliteraturap.blogspot.com.es




    jueves, 29 de septiembre de 2016

    BIBLIOGRAFÍA ESENCIAL SOBRE LUISA SIGEA DE VELASCO.

    En esta bibliografía que presentamos, allí donde hay acceso actual a través de internet, queda reflejado, para facilitar su acceso a interesados y estudiosos, pues nuestro propósito es que se estudie la vida y obra de esta ilustre taranconera por cuantas más personas mejor.


    Manuscritos.-

    Epistolarios.-

    • Cartas de Loysa Sigea en español y latín, dirigidas a Pablo III, Felipe II y Joannes, preceptor del príncipe heredero de España, don Carlos. Localización: Londres, British Library, signaturas: Add.9939, ms. misc., s. XVI.
    • Dos cartas a Alvar Gómez de Castro, en latín. Localización: BNE, signaturas: ms. 18673 (R176), s. XVIII, misceláneo, fács. 7.
    • Epístolas. Localización: BNE, signaturas: P.V. Fol. C35, nº 98, ms. autógrafo de Antonio Puigblanch, s. XIX in.; localización: BNE, signaturas: 18672 (X215), ms. misc., s. XIX.
    • Luisa Sigea de Velasco. Algunas cartas y poesías. Localización: Catálogo de la Biblioteca selecta de D. Gaspar de Guzmán, signaturas: D. II, fol. 72.

    Ediciones.-

    • Duarum virginum colloquium de vita aulica et privata. 1552.
    • Syntra Aloysiae Sygaeae Toletanae aliaque eiusdem ac nonnullorum praeterea virorum ad eamdem epigrammata, quibus accessit Pauli III. P.M. epistola de singularis eius doctrina ac ingenii praestantia. Tumulus eiusdem ab Andrea Resendio et Claudio Monsello concinnatus. París: Dionysius a Prato, 1566 ; localización: British Library, signaturas: 11408 f.42

     

    • Dialogue de deux jeunes filles sur la vie de cour et la vie de retraite (1552). Sauvage, Odette (ed.). París: Presses Universitaires de France, 1970.

    Bibliografía crítica.-

    A

    lunes, 26 de septiembre de 2016

    Epicedio 02. JERÓNIMO CARDOSO LUSITANO. EPICEDIO A LUISA SIGEA TOLEDANA.

    Fata quod incusas, quod questibus aethera pulsas
    Luctisonis, Sigeae pater uenerande, quos istos
    Cum gemitu laceras canos lacrimisque eueros
    Perfundis uultus, merito facis ipse nec ullus
    [5] Arguerit, si quanta tuae iactura senectae
    Contigerit uel quanta tuo sit corde sagitta
    Praefixa expendet. Nulli, post saecula mille,
    Saeuius illatum uulnus nec acerbiuis unquam.
    Heu, heu! Si longi repetatur temporis ordo,
    [10] Tam multis animi donis et corporis auctam
    Quis natam amisit, qualis tua, confer auorum
    Si libeat natas, nullam non labe notatam

    viernes, 23 de septiembre de 2016

    EL POEMA SYNTRA.

    Es en Portugal donde Luisa escribirá las obras que hoy conocemos de ella.

    Este poema, titulado “Syntra” fue escrito antes de 1.546, pero impreso en París veinte años después, ya fallecida, en 1.566 (Syntra Aloysiae Sygaeae Toletanae aliaque ejusdem ac nonnullorum praeterea virorum ad eamdem epigrammata, quibus accessit Paulli III P. M. epistola de singulari ejus doctrina ac ingenii praestantia ; tumulus ejusdem ab Andrea Rosendio et Claudio Monsello concinnatu. Paris: Denis du Pré 1566), por diligencia de Jean Nicot, embajador de Francia en Portugal de 1.559 a 1.561, a requerimiento de su padre Diego Sigeo, que mediante una carta fechada el 1 de octubre de 1.561[1], le daba traslado del mismo poema y le rogaba que lo imprimiese. Nicot le envió a Diego Sigeo el poema impreso, con esta dedicatoria:

    “Aquí tienes el poema de tu Luisa, mi Sigea: el cual durante la travesía me ha deleitado de tal manera que el alivio del mal cuerpo y de las náuseas a ti y a la destreza de la pluma de tu hija os los debo. Ahora te lo devuelvo con la recomendación y los halagos de Cl. Monsello, el más experto de los oradores. Tú procura que la infanta doña María aprecie esta opinión en lo que vale, pues nunca se sostuvo en Francia un juicio de tal clase con respecto a una criada suya. Luisa, mi Sigea, gracias a ti de nuevo ha nacido, aunque en verdad antes nunca murió del todo. Vivirá innumerables siglos gracias a la belleza exquisita de ese arte que ella estudió con tanto celo. Y ahora, como una antorcha aún más resplandeciente, ilumina a las mujeres hispanas y a todas las demás con su asombroso amor a las letras. Adios. París 1 de junio de 1.566. Jean Nicot.” [2]

    BIOGRAFÍA. 08. LA FAMILIA DE DIEGO SIGEO.

    FRANCISCA DE VELASCO,  SU ESPOSA.-

    Casó Diego Sigeo con Francisca de Velasco, natural de Tarancón, en 1.510[1].

    La familia Velasco, estuvo muy vinculada a Tarancón y a la Orden de Santiago, como así muestran las “Relaciones topográficas de Felipe II del Obispado de Cuenca”, que detallan que hubo un «Juan de Velasco, prior perpetuo de Uclés (de 1.472 a 1.492, en tiempos del maestre don Rodrigo Manrique y de Don Alonso de Cárdenas, en el reinado de Isabel la Católica, y cuya estatua yaciente todavía podemos contemplar en Uclés)[2], hombre de particular valor y opinión, y en su tiempo, con cien escuderos que tenía, resistía a Lope Vázquez de Acuña, y a otros tiranos que a la sazón había» o un «Comendador de Zarza de Tajo, que a la sazón era encomienda, llamado Velasco, natural de Tarancón, que fue hombre principal». Este prior fue tío de Francisca de Velasco

    Que la familia de Francisca de Velasco era una noble familia arraigada en nuestra ciudad, se dejó documentado claramente por escrito, con fecha 5 de noviembre de 1.621, en que Álvaro Noguerol dijo que «en quanto su padre de la dicha Doña Luisa Sijea de Velasco desciende de un caballero francés, mui noble; y por parte de madre, de los Velascos de esta tierra, donde a avido caballeros de ábito y religiosos de ábito, donde muchos se honran de tomar su apellido, por ser linaje tan calificado».[3]

    miércoles, 21 de septiembre de 2016

    BIOGRAFÍA. 07. DIEGO SIGEO, DE MAESTRO DE Dª MARÍA DE PACHECO A MAESTRO DE LA CASA DE BRAGANÇA Y LOS "MOÇOS-FIDALGOS" DE LA CORTE DE JUAN III DE PORTUGAL.

    Terminados sus estudios universitarios en Alcalá de Henares Diego Sigeo casará con la taranconera Francisca de Velasco, dejándosenos constancia de que pasó al servicio de doña María de Padilla en la ciudad de Toledo, a la que unió su destino, hasta la muerte de ésta. Esto debió de ocurrir no antes de 1518, fecha en la que el matrimonio Padilla se estableció en esta ciudad, al suceder Juan de Padilla a su padre en el cargo de Capitán de Gentes de Armas.

    María Pacheco y Mendoza, o María de Padilla (1497-1531), fue una de las damas más importantes del reino, pues no en vano su padre era el primer virrey de Granada y su madre la hermana del marqués de Villena.

    Fruto —directa o indirectamente— de su participación en la revuelta de las Comunidades o Comuneros, encabezada como sabemos por Juan López de Padilla (1.480-1.521), ya que Sigeo estuvo siempre al servicio de la esposa del líder rebelde, doña María de Pacheco, Diego Sigeo tuvo que huir de España, sin su familia, acompañando a su señora a un duro destierro que ya nunca más tuvo retorno. En efecto, ambos dos, tras ser ejecutado el esposo de doña María, el 24 de abril de 1.521, y tras actuar como cabecilla ella misma durante un año al frente de los sublevados en Toledo[1], al claudicar la ciudad el 3 de febrero de 1.522, tuvieron que fugarse en dirección a Escalona,  buscando el amparo y protección del tío de doña María, el marqués de Villena, quien no la acogió, por lo que se encaminaron a La Puebla de Montalbán, donde se hallaba su otro tío don Alonso, hermano del Marqués de Villena, el cual les preparó su salida definitiva hacia Portugal.[2]

    martes, 20 de septiembre de 2016

    BIOGRAFÍA. 06. EL HUMANISTA DIEGO SIGEO.

    En cuanto a la formación recibida por el padre de Luisa Sigea en España, él mismo nos relató que cursó sus estudios en la Universidad de Alcalá de Henares (como ya hemos hecho mención en nuestra entrada anterior): «Nebrissensem praeceptorem meum. Et vivae vocis praeceptorem meum in schola Complutensi, Demetrium Ducam natione graecum, patriam Cretensem. Sed vivae vocis praeceptores Zamoram, Paulum Cornelium Burgensem, Stunicam, Doctores Complutenses[1]».

    BIOGRAFÍA. 05. EL LUGAR DE NACIMIENTO DE DIEGO SIGEO, SU PADRE.

    ¿Quién era este Diego Sigeo, que algunos lo tienen por oriundo de Francia y otros por toledano...?

    Lo más veraz que podemos testimoniar es que fue un humanista de reconocido prestigio, trabajando para doña María de Padilla la Comunera, y que huído de España junto a ella a tierras portuguesas, se convirtió en maestro de hijos de reyes en la corte portuguesa.

    Nada más (ni menos) podemos afirmar, con contundencia, sobre él.

    Fijemonos en lo que nos refieren de él sus contemporáneos:

    Alonso Fernández de Madrid (1561)[1], nos indicaba que Diego Sigeo era francés:

    «cuyo padre, françés de naçión, casó en Toledo, y con esta hija que allí le naçió se fue a Portugal y la pusso en Palacio, en servicio de la Prinçesa Doña María, hija del rey Don Manuel y de la Infanta de Castilla Doña Leonor».

    domingo, 8 de mayo de 2016

    INFORMACIÓN Y LIMPIEZA DE SANGRE DE DOÑA LUISA SIGEA DE VELASCO.

    Sírvanos estos documentos que presentamos, donde diversos testigos del momento corroboran que Luisa Sigea era de Tarancón, junto a las declaraciones de las "Relaciones Topográficas" mandadas hacer por Felipe II, para acreditar que Luisa Sigea de Velasco era natural de Tarancón (Cuenca).
    [Cfr. nuestra entrada "Relaciones Topográficas de Felipe II. Tarancón"]

    Tenemos diversos expedientes de pruebas de nobleza y limpieza de sangre, incoados para el ingreso en la Orden de Santiago de Francisco Ronquillo de Cuevas y Gonzalo Ronquilo de Cuevas, que nos dan referencia, lógicamente, a la abuela de éstos, Luisa Sigea de Velasco, de 1621 y 1622.

    Por otro lado, también tenemos otro expediente de pruebas de nobleza y limpieza de sangre, incoados para el ingreso en la Orden de Alcántara de Antonio Ronquillo y Cuevas, que también nos harán referencia a la abuela de éste, Luisa Sigea de Velasco, de 1629.

    Los documentos se hallan publicados en:

  • Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, PP. 401-403.
  • García Ramila, Ismael. “Nuevas e interesantes noticias, basadas en fe documental, sobre la vida y descendencia familiar burgalesa de la famosa humanista, Luisa de Sigea, la "Minerva" de los renacentistas“, in Boletín de la Institución Fernán González, XXXVIII, 147 (1959), pp. 567-593.
  • 
  • Archivo Histórico Nacional. Pruebas de Santiago, código de referencia ES.28079.AHN/1.1.13.8.4//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,Exp.7235
  • Francisco Ronquillo y Cuevas, hijo de la hija de Luisa Sigea, Juana de Cuevas y Sigea, heredó el mayorazgo que su padre, Rodrigo Ronquillo, poseía de don Pedro Jiménez del Castillo, tal y como consta en escritura del Archivo General de Simancas, que contiene también el juro a favor de Juana de Cuevas de 102.000 maravedís, creado por su padre Francisco de Cuevas, y el testamento de ésta (Código de Referencia ES.47161.AGS/2.13.2.2//CME,369,11)




    Genealogía de Don Francisco Ronquillo, natural de Arévalo.

    Padres: don Rodrigo Ronquillo, natural de Arévalo,
    y de doña Joana de Cueuas, natural de Burgos.

    Abuelos paternos: Gonzalo Ronquillo, Comendador de Santa Cruz de la Zarza,
    natural de Aréualo, y de Doña Ana de el Castillo, natural de Burgos.

    Abuelos maternos: Francisco de Cueuas, natural de Burgos,
    y Doña Luissa Sijea de Velasco, natural de Tarancón.

    Concuerda con la jenealojía original que queda en mi poder, Madrid y Octubre 26 de 1621 años.
    Gregorio de Tapia.

    domingo, 7 de febrero de 2016

    CARTA DE LUISA SIGEA A JUAN DE AVELLANEDA. (1560).

    Esta carta debemos datarla en septiembre de 1560, según indica Nieves Baranda.
    Cfr.: “De investigación y bibliografía. Con unas notas documentales sobre Luisa Sigea», [en línea] in http://parnaseo.uv.es/Lemir/Revista/Revista10/Baranda/BARANDA.htm.

    Está dirigida a Juan de Avellaneda, del que no sabemos nada, y que junto a otra dirigida al mismo, quizá sean las últimas que escribió Luisa Sigea, pues falleció el 13 de octubre de ese mismo año.

    El tono triste con el que reflexiona acerca de la amistad y la situación de alejamiento y olvido en la que se encuentra, tras haber vivido tanto tiempo en la corte y gozado del favor de los reyes portugueses, ha sido señalado por toda la crítica como reflejo del hondo sentimiento de dolor en el que se halló en sus últimos días.

    La carta fue reproducida por Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pp. 415-416.